PLUSVALÍA MUNICIPAL A JUICIO

¿Qué es la Plusvalía municipal?

La Plusvalía municipal es un impuesto que grava el incremento del valor de los terrenos urbanos durante un intervalo de tiempo dado, y que se somete a tributación en el instante de su transmisión. Sin embargo, en la práctica el impuesto no grava este incremento, sino la titularidad del terreno durante un periodo de tiempo que oscila entre 1 y 20 años.

Es decir, en realidad basta con ser titular de un terreno de naturaleza urbana y venderlo para estar obligado a tributar. El incremento de valor sometido a tributación, se cuantifica de manera automática, mediante la aplicación al valor catastral de un porcentaje fijo por cada año de tenencia, con independencia de que en realidad haya existido o no este incremento de valor.

Esto va contra la esencia del impuesto que es en realidad el de grabar el incremento del valor de los inmuebles, con la idea de devolver a la comunidad parte de los beneficios obtenidos por la acción urbanística del municipio, que así ha contribuido a generar riqueza.

La plusvalía municipal en el punto de mira.

El Tribunal Constitucional, mediante sentencia con fecha once de mayo de 2017, ha determinado que cuando la venta de un inmueble haya generado pérdidas no se deberá pagar el impuesto de la plusvalía municipal, ya que vulnera el principio constitucional de capacidad económica.

Es decir, en la situación actual, en que el precio de muchos inmuebles ha bajado respecto a los años del “boom inmobiliario”, el propietario puede verse en la situación que a pesar de haber vendido su piso a un precio inferior al de adquisición y haber tenido así una pérdida económica, a efectos del Impuesto municipal de Plusvalía se aprecie lo contrario, un incremento de valor, aunque inexistente y ficticio.

Esta situación es contraria al principio constitucional de capacidad económica ya que grava una renta ficticia y somete a tributación situaciones en las que no existe incremento de valor real, y por tanto se impide al ciudadano el derecho de tributar en función de su capacidad económica.

 

 

 

 

EXCLUSIVA COMPARTIDA, CLAVES PARA ENTENDERLA

 Claves para entender la exclusiva compartida.

Durante estos últimos años, ha aparecido un nuevo concepto que está echando raíces en el sector inmobiliario de nuestro país, se trata de la exclusiva compartida. Esta palabra la escuchamos sobre todo cuando hablamos de las MLS (Multiple Listing Service), es decir Listado Múltiple de Inmuebles.

Las MLS son agrupaciones de agentes inmobiliarios que comparten inmuebles.

Cuando un propietario vendedor firma un contrato en exclusiva compartida con una MLS, como es el caso de APIALIA, este propietario solo tendrá relación directa y personal con el agente inmobiliario que ha captado su inmueble, pero con los beneficios de que este inmueble puede ser vendido por cualquiera de las agencias asociadas, así mismo durante todo el proceso contará con el constante seguimiento y supervisión del agente captador.

En la exclusiva compartida las posibilidades se multiplican.

Así pues, es fácil concluir que en la exclusiva compartida las posibilidades de venta se multiplican, primero por el número de agencias asociadas, más el número de agentes comerciales que estas agencias poseen, más la cartera de potenciales compradores que cada una tiene.

En cuanto, a la comercialización y la publicación de los inmuebles, esta solo esta permitida a los agentes y agencias que forman la MLS, que consideraran los inmuebles como propios, así pues, cada una de las agencias publicará los inmuebles en su propia página web, portales inmobiliarios u otras vías de comercialización que considere oportunas.

El propietario como un agente activo.

Un aspecto importante a tener en cuenta, es que ninguna agencia externa a la asociación puede vender el inmueble, excepto el propio propietario, que en caso de conocer a una persona interesada, podrá actuar como una agencia vendedora más, y si vende el inmueble recibirá el 50% de los honorarios establecidos. 

El objetivo no es otro que facilitar al máximo la venta  del inmueble, mediante un mínimo compromiso por parte del propietario vendedor, pero con un amplio abanico de ventajas, gracias a la exclusiva compartida.